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SOL DE INVIERNO

El sol de invierno alumbra mis lágrimas de primavera,
o viceversa.
Cuando los demás encienden luces en las calles y en sus casas,
yo tiendo a apagarme.

Siempre este infernal frío que persiste en encerrarse entre mis costillas.
Benditas contradicciones que hacen de la vida un lugar pasajero en el que
quedarse.
Bipolaridad disimulada a base de versos y canciones.
Huidas en forma de llegada.
Sonrisas políticas que borran el camino en vez de trazarlo.

Pero qué esperar, si calienta más el sol en los días fríos que en pleno verano.


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¿Que sube el paro? Pues yo me paro en tu sonrisa.
Todavía pienso que las púas de guitarra deberían ser moneda de cambio.
Todos los días pienso en escribir una canción feliz que no hable de amor, y los días que lo hago me la canto a mi misma en voz baja...y que le den al resto del mundo.
Mi mente trabaja más rápido que mis dedos y se me ocurren frases que se esfuman tan rápido como los besos que (no) me debes.

Era Lunes, pero cualquiera podría haber dicho que era Sábado entre tus brazos.

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Quiero que vuelvas
a derretir inviernos sobre mi piel
cuando la temperatura suba
y temblemos al mirarnos.

Vuelve,
para soplarme sueños detrás de la oreja
cada madrugada
y beber esa cerveza que nunca nos prometimos.

Quizás también quieras volver
para probar los besos de debajo de la mesa,
dulces por la miel del desayuno.

O puede que quieras perderte en esa carretera
en la que deseé volver,
pero contigo.

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Perdón por pedir perdón.
(P)ero no puedo obviar
(E)l hecho de que
(R)escatas mi sonrisa
(D)e donde sea que este
(O) se esconda y que
(N)o necesito más que un "te quiero" tuyo inesperado para enamorarme un poco de tí.

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Y no sé.

No sé nada de la vida ni del amor
después de tantos años
viviendo a medias,
escondiendo sentimientos por miedo.

La madurez me la dejé
a los dieciséis
entre las páginas de un cuaderno,
y ahora lo único que me queda es la música.

Aunque ella no sirve para llenar camas
o curar vacíos.

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Escribimos lo que nos gustaría leer,
y eso dice mucho de nosotros.

Me encanta el olor a año nuevo en las calles.
Las prisas suspendidas,
las ilusiones impacientes,
lo "aún por empezar".

Montañas de nubes en el horizonte,
deseando que las escales
para poder desvanecerse
como si nunca hubieran existido.