Mostrando entradas con la etiqueta noviembre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta noviembre. Mostrar todas las entradas

- 63 -



Hay días en los que me gustaría ser viento

para viajar a tu lado y mover tu pelo

mientras vuelves de clase o del trabajo en bici

y piensas que ojalá estuviera a tu lado.



Hay días en los que me hubiera gustado estudiar física,

ingeniería o astroquímica,

para crear una máquina de teletransporte

capaz de llevarme a tus brazos.



También hay días que solo alcanzo a escucharte,

o a leer tus mensajes tras una pantalla,

pensando que cualquier cosa que diga o escriba

romperá la magia y despertaré de este sueño.



Pero es por las noches cuando más quiero estar a tu lado,

robando horas al tiempo y recordándole que “aún no” al reloj.

Que todavía es pronto para despertarnos de este sueño

en el que tu nombre y el mío se responden, sin dudarlo, con un “nosotras”.

 

- 23 -

¿Y si te digo que saltes?

Quédate conmigo.
Hagamos un principio.

Vamos a envejecer hombro con hombro.
Dame la mano antes de saltar por
este precipicio.

No sé,
hagamos locuras,
de esas que luego deberíamos arrepentirnos.
Pero no lo hagamos nunca.
Arrepentirnos digo.

Bésame bajo la lluvía.
Dame la mano y paseemos bajo las luces.
Roba un coche y llévame al fin del mundo.
O sólo regálame una flor.

"Quién no arriesga, no gana"
y yo quiero arriesgarlo todo contigo,
y que te descubras de repente
queriéndome hasta amarme.

- 22 -



Nunca dijeron que la libertad podía saber a sal…

Pero aquí estoy,
con el cabello jugando con el viento
y los ojos perdidos en el horizonte.

No tengo nada que perder,
salvo aquello que nunca he tenido,
y tengo la sensación
de que este final

va a ser el principio.